Los sones, música veracruzana que llegó para quedarse y se ofrece como regalo al mundo

México es un país lleno de contrastes donde el color, la cultura, las costumbres, gastronomía, folklore e historia son ricas y variadas a todo lo largo y ancho de su territorio.

Todos sus estados se caracterizan entre sí y Veracruz no es la excepción.

En Veracruz se vive y se siente la música y así es su población… gente que lleva la música en la sangre y son alegres por naturaleza.

Por ello no es de extrañarse ver en sus plazas o en los diversos eventos a la gente disfrutando de su propia música ya sea tocando, cantando o bailando con sus trajes llenos de color a un ritmo muy característico.

Es así como Veracruz vive sus raíces y las difunde a todo el mundo, una de las mejores cosas que puedes hacer si deseas conocer de cerca este pueblo espectacular es vivirlo personalmente.

Puedes hacerlo desde buscando vuelos baratos a Veracruz, tomando un autobús o sencillamente subirte a tu auto y llegar al Puerto.

Estando ahí y durante el trayecto podrás disfrutar de su música y una de esas hasta de un baile.

Ya que tocamos el tema de la música, en Veracruz se destaca el Son Jarocho que es una de las variaciones más dinámicas del género musical y del baile conocido como Son Mexicano.

Esta música popular surgió durante el período colonial como una mezcla entre el español, indígena y africano con su música y la danza.

Ya en el siglo XVI, los españoles introdujeron a la población indígena nativa en temas como los instrumentos de cuerda como el violín, el arpa y varios tipos de guitarra.

Estos tres instrumentos se convirtieron en un “núcleo instrumental” y durante los siguientes 300 años los nativos y los mestizos desarrollaron sus propios instrumentos de cuerda regionales basados en los modelos europeos.

Algunos de estos instrumentos son la vihuela de la costa oeste, la jarana huasteca de las regiones centro-oriental y la jarana jarocha del sur de Veracruz.

A medida que se desarrolló una instrumentación regional distinta, también lo hizo una tradición regional de música y danza.

Así como el Son Huasteco del centro-este de México y la costa oeste con el Son de Mariachi las cuales tienen sus propias características, el Son Jarocho se puede distinguir por sus ritmos de percusión, síncopa, estilo vocal e improvisación en su marco y verso armónico y rítmico.

Según el etnomusicólogo Daniel Sheehy, aunque el repertorio de son jarocho consiste en alrededor de 80 sones individuales basados en temas locales, la habilidad de los músicos jarochos para improvisar nuevas armonías, melodías y versos, siempre hace que el desempeño de uno de estos sones sea único.

Los músicos Jarochos siempre dicen que nunca interpretan dos versiones idénticas del mismo Son en donde el aspecto de la danza del son jarocho es también una característica definitoria de la tradición.

El “zapateado” no es simplemente una parte disociada del son jarocho, sino un elemento de la tradición que proporciona un complemento rítmico al acompañamiento instrumental y vocal.

El escenario tradicional del son jarocho, el Fandango, está en el centro de las reuniones sociales en todo el sur de Veracruz.

Mientras los músicos locales tocan los sones, la gente baila sobre una gran plataforma de madera conocida como Tarima.

La instrumentación base utilizada por los conjuntos contemporáneos de jarocho consta de tres instrumentos principales como el arpa, requinto y jarana principalmente.

Sin embargo, estos no son los únicos instrumentos utilizados en la ejecución del son jarocho.

Una gama de Jaranas en varios tamaños (los más pequeños se llaman “mosquitos”), algunos conjuntos usan un bajo grande conocido como “liona” o el “Jarocho de Guitarrón” y la guitarra española de 6 cuerdas se ve comúnmente en muchos conjuntos.

Otros instrumentos únicos que no son tan comunes pero muestran la variación y el ingenio de los músicos del jarocho son el pandero (pandereta), la quijada (una mula o mandíbula de caballo), el cajón (caja de percusión) y la marimbola.

Puedo seguirte explicando lo que es un son jarocho pero la experiencia nunca será igual que vivirlo… así que lo mejor es que visites Veracruz y que sea a través de tus sentidos el que disfrutes de esta parte de México.